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EL PODER EJECUTIVO: EL ESTADO CONVERTIDO EN BOTÍN Y RED CLIENTELAR

Cuando gobernar deja de ser administrar los recursos de todos y se convierte en colonizar las instituciones, pagar favores y garantizar la supervivencia del partido.

«El Ejecutivo no sufre ‘casos aislados’ de corrupción. El problema es la utilización sistemática de la estructura del Estado para levantar redes de dependencia presupuestaria que garantizan el poder a costa del empobrecimiento ciudadano.»

A. Bipartidismo y Alternancia Cómplice. No existe diferencia estructural cuando cambia el color del Gobierno. El partido entrante jamás desmonta los abusos presupuestarios ni la red de asesores del saliente; simplemente reemplaza a los ocupantes de los sillones y expande la estructura.

B. El Virreinato Autonómico y Local. El modelo de abuso se multiplica por 17 comunidades autónomas y miles de ayuntamientos. La descentralización no ha acercado la gestión al ciudadano: ha multiplicado por 17 las estructuras de colocación, los asesores a dedo y las redes de clientelismo regional.

Un Ejecutivo que utiliza el presupuesto público para comprar voluntades y colocar a sus militantes no está gobernando: está extorsionando al contribuyente.

PROPUESTA PHE PARA DESMANTELAR EL ABUSO EJECUTIVO

  • Profesionalización estricta de la Administración: Prohibición absoluta de nombrar cargos políticos en empresas públicas, fiscalías y organismos reguladores.
  • Reducción drástica de la Administración Paralela: Eliminación inmediata de puestos de libre designación que no correspondan a la función pública de carrera.
  • Auditoría externa e independiente de subvenciones: Fin de la publicidad institucional arbitraria y de las ayudas públicas a organizaciones que no autofinancien sus gastos estructurales.
  • Cero abusos en contratación de emergencia: Tipificación penal reforzada para la fragmentación fraudulenta de contratos públicos.

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